domingo, 29 de noviembre de 2009

Empezar

Me enfrento por primera vez a eso que algunos llaman la página en blanco, otros la exploración del abismo, y otros pocos la búsqueda de una verdad construída a partir de un blanco oscuro, muy oscuro, tanto como la soledad o el vacío. Me enfrento, por primera vez, a la grandeza o al fracaso, a la inmortalidad o a la eterna derrota, al sentido o a la aterradora inercia destructiva de una existencia autómata. Podría decir que me gustaría, a estas alturas, dilucidar cuál de los dos caminos los tristes hados dejados de la mano de dios me han deparado, si el A o el B, si el de la derecha o el de la izquierda, si el de arriba o el de abajo. Podría desear conocer el fin para el cual he comenzado a poner algunos medios, podría inquirir al oráculo qué destino me espera allá a lo lejos (pero no tanto) y podría, de acuerdo a estos tiempos, fijar algunas hipótesis tomando los datos de mi talento como parámetros más o menos autorizados. Podría tantear el terreno con miedo, o sentar la cabeza en la comodidad del sillón burgués, o deshacerme de ideas que siempre nos han dicho que no íbamos a lograr hacer realidad. Hacer caso a todas las Delphine Roux que me han instruído, permanecer entre la duda y la fugaz euforia de cafetera para dejar paso a aquello que conocieron Eurídice o la esposa de Lot. Secar mi savia venenosa para no vender más mierda al mundo de esta cultura que ya empieza a oler mal. Vacíar, tirar por el fregadero lo poco que tengo en mi tintero para no manchar más lo que otros con la siempre constante vanidad creen limpiar. Sé que podría hacerlo y esta es mi lucha, sé que no soy tenaz porque el mundo ya se ha encargado de repetírmelo hasta la saciedad. Incluso la música, esa conocida música de las esferas que escucho concentrado sin pensar en nada más, hace llegar a mis oídos esta cantinela tan reconfortante para otros, negada para mí sin piedad. Qué le vamos a hacer, empiezo este periplo con cierta desventaja, ya lo véis, empiezo con mal pie, pero vamos al hecho y es que empiezo.

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